La contratación de un ciberseguro es el proceso por el que una empresa evalúa su exposición al ciberriesgo, completa un cuestionario de suscripción y formaliza una póliza que cubre las consecuencias económicas de un incidente de ciberseguridad. Puede hacerse directamente con una aseguradora o a través de una correduría de seguros inscrita en la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).
Antes de firmar una póliza conviene entender qué pasos sigue el proceso y qué información vas a necesitar. A continuación te explicamos cómo contratar un ciberseguro de principio a fin, qué preguntará la aseguradora y cuándo tiene sentido apoyarse en una correduría. Si aún dudas de qué cubre exactamente el producto, puedes repasar primero qué es un ciberseguro y qué coberturas incluye.
Qué necesitas para contratar un ciberseguro
El punto de partida no es elegir una compañía, sino reunir los datos que definen tu riesgo. La aseguradora tarifica en función de lo expuesta que esté tu actividad y de las defensas que ya tengas, así que llegar con la información ordenada acorta el proceso y mejora las condiciones.
Conviene tener a mano tres bloques de información: los datos económicos de la empresa, una descripción de la actividad y del tratamiento de datos, y el detalle de las medidas técnicas y organizativas de seguridad. Estos últimos son los que más pesan en la valoración del riesgo.
Información que suelen pedir
- Facturación anual y sector de actividad.
- Volumen y tipo de datos personales que trata la empresa.
- Copias de seguridad y si están aisladas de la red principal.
- Autenticación de doble factor en accesos críticos.
- Formación del personal en ciberseguridad y prevención del phishing.
- Incidentes previos y cómo se gestionaron.
Cómo contratar un ciberseguro paso a paso
El proceso no es muy distinto al de otros seguros de empresa, aunque el peso del análisis técnico es mayor. Estas son las fases habituales, de la primera valoración a la firma.
| Fase | En qué consiste |
|---|---|
| 1. Evaluar la exposición | Identificar qué sistemas, datos y procesos podrían verse afectados por un incidente. |
| 2. Reunir la información | Documentar facturación, actividad, tratamiento de datos y medidas de seguridad. |
| 3. Solicitar asesoramiento | Acudir a una aseguradora o a una correduría que analice el riesgo de la empresa. |
| 4. Completar el cuestionario | Responder al cuestionario de suscripción con la información técnica requerida. |
| 5. Comparar ofertas | Contrastar coberturas, límites, sublímites y franquicias de varias compañías. |
| 6. Formalizar la póliza | Firmar el contrato y definir cómo se actuará ante un siniestro. |
La secuencia importa: saltarse la evaluación inicial suele derivar en una póliza mal dimensionada, con límites que no cubren el impacto real o con garantías que sobran. Dedicar tiempo a las dos primeras fases es lo que evita sorpresas cuando llega el siniestro.
El cuestionario de suscripción: qué te preguntará la aseguradora
Este documento es el corazón de la contratación. Sus respuestas condicionan tanto la prima como la cobertura, y una información inexacta puede complicar la indemnización si más adelante se produce un incidente. Por eso conviene responderlo con datos verificables y no con estimaciones aproximadas.
Las aseguradoras han endurecido estos cuestionarios en los últimos años. Preguntas que antes eran opcionales, como la existencia de doble factor o de copias de seguridad aisladas, hoy son requisitos casi obligatorios para acceder a determinadas coberturas. El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) publica recomendaciones sobre estas medidas básicas[3].
Contratar directamente o con una correduría
La decisión depende de cuánto conozcas el producto y de la complejidad de tu riesgo. Para una microempresa con una exposición sencilla, la vía directa puede bastar. Cuando el riesgo es mayor o el clausulado resulta difícil de comparar, la figura del corredor cobra sentido.
| Aspecto | Aseguradora directa | Correduría |
|---|---|---|
| Oferta | La de una sola compañía | Comparación entre varias aseguradoras |
| Independencia | Representa a la aseguradora | Representa al cliente |
| Análisis del riesgo | A cargo de la empresa | Lo realiza el corredor |
| Gestión del siniestro | Directa con la compañía | Con acompañamiento del corredor |
| Coste para el cliente | Prima de la póliza | Prima de la póliza (la correduría cobra de la aseguradora) |
La correduría está inscrita en el registro de la DGSFP[2] y su labor de mediación se rige por la normativa de distribución de seguros. Su valor está en comparar clausulados que, a primera vista, parecen equivalentes pero difieren en sublímites y exclusiones.
Cuándo NO conviene contratar todavía
El seguro traslada las consecuencias económicas de un incidente, pero no sustituye a la prevención. Contratar antes de tener unas medidas mínimas suele ser un mal negocio: la aseguradora lo penaliza en la prima y, si el siniestro se debe a una vulnerabilidad conocida y no corregida, la indemnización puede quedar en entredicho.
En Trebia Seguros analizamos el riesgo de tu empresa y comparamos la oferta de varias aseguradoras antes de recomendar una póliza. Puedes consultar la información y solicitar una valoración en riesgociberseguro.com.
Preguntas frecuentes sobre cómo contratar un ciberseguro
¿Qué necesito para contratar un seguro de ciberriesgo?
Necesitas los datos económicos de la empresa (facturación y sector), una descripción del tratamiento de datos personales y el detalle de tus medidas de seguridad. Con esa información se completa el cuestionario de suscripción con el que la aseguradora valora el riesgo.
¿Cuánto se tarda en contratar un ciberseguro?
Depende del perfil de riesgo. Para una empresa pequeña con la información preparada puede resolverse en pocos días; en riesgos más complejos, la suscripción y la comparación de ofertas pueden llevar algunas semanas.
¿Merece la pena contratar el ciberseguro con un corredor?
Una correduría es un mediador independiente inscrito en la DGSFP que compara la oferta de varias aseguradoras y acompaña en la gestión del siniestro. Aporta criterio técnico cuando el clausulado es difícil de comparar, sin coste adicional directo para el cliente.
¿Puedo contratar un ciberseguro directamente con la aseguradora?
Sí. La contratación directa es posible y puede ser más rápida si ya tienes claro qué coberturas y límites quieres. La diferencia es que trabajas con la oferta de una sola compañía, sin comparación entre varias.
¿Qué medidas de seguridad piden para dar un ciberseguro?
Las más habituales son las copias de seguridad aisladas, la autenticación de doble factor en accesos críticos, la actualización de sistemas y la formación del personal. Sin ellas, la prima sube y algunas coberturas pueden condicionarse.
¿Qué pasa si respondo mal el cuestionario de suscripción?
El cuestionario es la base sobre la que la aseguradora valora el riesgo. Una información inexacta o incompleta puede afectar a la validez de la póliza y complicar la indemnización si se produce un incidente, por lo que conviene responderlo con datos verificables.
¿Un autónomo puede contratar un ciberseguro?
Sí. Cualquier actividad profesional que dependa de sistemas informáticos o trate datos de terceros está expuesta al ciberriesgo y puede contratar una póliza adaptada a su volumen de actividad.
Fuentes
- Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro. Boletín Oficial del Estado. boe.es.
- Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. dgsfp.mineco.gob.es.
- INCIBE — Instituto Nacional de Ciberseguridad de España. incibe.es.
- Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), notificación de brechas de seguridad. aepd.es.